Fragmentos

  • Iniciación a los Veda

    Raimon Panikkar Iniciación a los Veda

    Selección de Milena Carrara, traducción de Laia Villegas

    Los Veda son uno de los corpus de literatura religiosa más antiguos de la humanidad, además de constituir uno de los primeros documentos literarios de la India (entre el 2000 y el 1000 a. C.). Se trata de una de las manifestaciones más bellas del Espíritu, al decir de Raimon Panikkar, que dedicó diez años de su vida a traducirlos y comentarlos. A partir de una selección de himnos védicos, este libro propone un auténtico camino iniciático que, siguiendo el ritmo de la vida del cosmos, nos lleve al nacimiento de la verdadera Vida en nosotros.

  • El monje y la psicoanalista

    Marie Balmary El monje y la psicoanalista

    Traducción de Julia Argemí

    «Todo me separa de un monje católico. No creo en Dios, y es probable que él no crea en el inconsciente. Para él, la verdad es divina, se ha revelado a los hombres e incluso se ha encarnado en un hombre. Para mí, la verdad es humana, permanece oculta y solo nos llega a través de lo que no sabemos. La palabra le viene de fuera; a mí, de dentro. Él ha escogido vivir como si estuviera más allá de la condición humana, en ese celibato, esa pobreza, esa comunidad masculina, esa vida religiosa. En cambio, mi vida y mi trabajo están inmersos en la diferencia de sexos y de generaciones, en la sociedad de mi época y en la investigación científica.»

Las respuestas institucionales a las preguntas religiosas han entrado en crisis. Sin embargo, las preguntas no están en crisis. Nos hacemos preguntas, hoy como ayer. Pero ya no hay respuestas tranquilizadoras. Todos somos buscadores.

Por esto, ahora que ya no aceptamos las respuestas prefijadas, pero continuamos haciéndonos preguntas, el ensayo se hace más necesario que nunca. Porque ya no dejamos que piensen por nosotros, que investiguen por nosotros, que lean por nosotros. La búsqueda nos pertenece. Es nuestra. Sabemos leer. Indagar. Buscar. No aceptamos respuestas cerradas, pero sí que queremos ideas, pensamientos, criterios, tanteos.

¿Pensamiento débil? No: pensamiento, simplemente. Las respuestas prefijadas no son ni pensamiento ni fortaleza, sino una invitación a la dimisión. No dimitimos de la facultad de pensar. Ni de buscar. Ni de vivir.