Francisco de Asís (Asís, 1181/1182 – 1226). De joven, San Francisco vivía con cierta despreocupación y aspiraciones caballerescas, pero entre 1202 y 1205 experimentó una profunda crisis espiritual: según la tradición, una imagen crucificada le dijo: «Francisco, ve y repara mi casa». Interpretó que se refería a la Iglesia y al seguimiento evangélico. A partir de ese momento, abandonó las riquezas paternas y comenzó a vivir en la pobreza, el trabajo manual y la oración. Para san Francisco, la pobreza no es degradación, sino libertad; la naturaleza no es un objeto, sino una hermana. En menos de una generación, su experiencia germinó en un movimiento que sacudió la Edad Media y que todavía hoy interpela por ser una encarnación radical del Evangelio. Murió el 3 de octubre de 1226 y fue canonizado dos años después. En 1979 fue proclamado oficialmente patrón de los ecologistas